Embalses como Urrá I, Ituango y Calima superan el 98 % de volumen útil y ríos como Sinú Urrá y Sogamoso fluyen hasta cinco veces por encima de su promedio histórico, escenario que debería traducirse en menores costos de generación hidroeléctrica.
La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) reportó que los principales embalses del Sistema Interconectado Nacional se encuentran en niveles holgados de agua útil, mientras la mayoría de los ríos del país mantiene caudales muy por encima de su promedio histórico. El informe técnico, actualizado al 20 de febrero de 2026, se publica en el marco de la “contingencia climática” que vive el país y del seguimiento especial al mercado eléctrico.
En el frente de almacenamiento, seis embalses se ubican entre el 90 % y el 100 % del volumen útil diario. El documento destaca que los niveles más altos corresponden a Urrá I (99,2 %), Ituango (98,7 %) y Calima (98,2 %), que encabezan el grupo de reservas con mayor holgura. En el rango entre 80 % y 90 % aparecen Topocoro, Playas y otros cuatro embalses que, aunque no están al máximo, disponen de un margen amplio para la operación energética.
Sobre el particular, la entidad resalta que Topocoro (92,7 %) “mantiene un margen reducido mientras recibe aportes elevados del río Sogamoso”, lo que implica una gestión cuidadosa para evitar vertimientos innecesarios. En contraste, los casos más vulnerables siguen siendo Altoanchicayá (32,0 %) y Muña (42,9 %), que se mantienen como los embalses con menores niveles relativos de todo el sistema.
Otro punto crítico es Punchiná (34,3 %), que registró “la caída más drástica del sistema”, al pasar de 51,8 % a ese nivel en un solo día, pese a que el río que lo alimenta “aporta muy por encima del histórico”. Para Superservicios, estas señales obligan a coordinar la operación de las centrales hidroeléctricas para aprovechar el agua disponible sin comprometer la seguridad futura del suministro.
El reporte hidrológico confirma que el país atraviesa un período hídrico excepcionalmente húmedo. En la cuenca del Sinú, el río Sinú Urrá alcanza 657,6 m³/s, equivalente al 541 % de su promedio histórico. El Sogamoso fluye a 695,7 m³/s, un 357 % por encima del registro habitual, mientras que el caudal de Ituango llega a 1.082 m³/s, lo que representa un 173 % del histórico.
La reducción del caudal del Sogamoso, de 1.070 a 695 m³/s en 24 horas, es destacada como “la señal positiva del día”, al disminuir la presión sobre el embalse. En paralelo, el incremento del aporte a Betania CP, de 165 a 277 m³/s (un 68 % más), evidencia nuevas lluvias intensas en la cuenca del Magdalena. En otras cuencas, ríos como Chinchiná (153 % del histórico), Porce III y Guadalupe también se ubican en rangos superiores al 150 %, lo que confirma que el periodo húmedo no es un fenómeno aislado, sino “extendido a múltiples subcuencas”.
Finalmente, Superservicios recordó que mayor caudal implica “mayor ingreso de agua, mayor potencial de generación de energía y debería reflejarse en menores costos del precio de la generación hidroeléctrica” en el mercado mayorista; y, precisó que su rol se limita a un “monitoreo permanente para garantizar una operación técnica, segura y confiable” del sistema eléctrico del país.



