Más de 7 millones de desplazados: ONU apremia un plan estructural para soluciones duraderas

El organismo multilateral advirtió que la magnitud del fenómeno exige ir “más allá de la ayuda de emergencia” y conectar vivienda, empleo y servicios básicos con paz y acción climática. Colombia reporta “más de 7 millones” de desplazados internos.

Naciones Unidas reforzó esta semana su apoyo a Colombia para acelerar la implementación de “soluciones duraderas” al desplazamiento interno, tras una visita de alto nivel que incluyó reuniones con entidades del Estado, organizaciones sociales y comunidades afectadas en Bogotá, Medellín y Quibdó.

En un boletín divulgado en Bogotá el 12 de febrero, la ONU recordó que Colombia “alberga una de las poblaciones de personas desplazadas internamente más grandes del mundo” y reportó que “más de 7 millones de personas” permanecen en esa situación dentro del país. El documento agregó que otros “3 millones” corresponden a refugiados y migrantes de Venezuela que han buscado protección y oportunidades.

La delegación sostuvo que el tamaño del desafío obliga a cambiar el enfoque institucional. “Abordar el desplazamiento interno a esta escala exige transitar más allá de la ayuda de emergencia”, señaló, y pidió impulsar respuestas de largo plazo que permitan a las familias “vivir con dignidad, seguridad y la posibilidad de contribuir” en las comunidades de acogida.

La ONU explicó que el concepto de soluciones duraderas se concreta cuando las personas desplazadas pueden vivir en condiciones seguras, acceder a vivienda, empleo y servicios básicos, y ejercer plenamente sus derechos, ya sea por retorno, asentamiento en otra zona o integración local.

Como hito reciente, el boletín destacó el Conpes 4180, al que describió como un “cambio de paradigma”: dejar de tratar el desplazamiento “exclusivamente como una emergencia humanitaria” para reconocerlo como “un desafío de desarrollo y de construcción de paz” que requiere acción coordinada entre niveles nacional y local.

Durante la agenda institucional, la delegación reportó encuentros con los ministerios de Relaciones Exteriores, Vivienda, Hacienda y Trabajo, además del Departamento Nacional de Planeación y la Unidad para las Víctimas. También incluyó interlocución con la Corte Constitucional, la Defensoría del Pueblo y líderes locales.

En terreno, la ONU se reunió en Bogotá con líderes comunitarios de Ciudad Bolívar para revisar integración urbana y pobreza. En Medellín, discutió cómo “escalar la planificación y la inversión” en vivienda y servicios, con base en lecciones del Fondo para Soluciones al Desplazamiento Interno (IDSF). En Quibdó, la visita al barrio La Victoria puso el foco en legalización de asentamientos y acceso a servicios básicos.

Finalmente, la misión advirtió que, mientras persisten nuevos desplazamientos, las soluciones deben conectarse con el Acuerdo de Paz de 2016 y con el impacto del cambio climático y desastres. Naciones Unidas reiteró que seguirá trabajando con instituciones, territorios y socios internacionales para que la población desplazada “pueda reconstruir sus vidas con dignidad” y ejercer sus derechos.