El organismo instó a las autoridades administrativas competentes a reforzar la vigilancia epidemiológica, garantizar agua segura y mantener campañas de vacunación, mientras pidió a la comunidad adoptar medidas preventivas para evitar contagios que podrían extenderse durante meses en zonas afectadas.
La Asociación Colombiana de Infectología (ACIN) alertó que las inundaciones registradas en varias regiones del país, con especial impacto en el departamento de Córdoba, crean condiciones propicias para brotes de leptospirosis, dengue, hepatitis A y enfermedades diarreicas, configurando una amenaza directa para la salud pública.
“El escenario actual exige una respuesta integral, coordinada y basada en evidencia científica”, señaló la Acin al advertir que las inundaciones incrementan el riesgo de enfermedades transmitidas por agua, vectores y contacto directo, especialmente en contextos de vulnerabilidad socioeconómica e infraestructura sanitaria limitada.
Entre los riesgos más inmediatos se encuentra la leptospirosis, infección asociada al contacto con aguas contaminadas por orina de roedores. La entidad recordó que tras eventos similares en América Latina se han reportado cientos de casos en pocas semanas, lo que evidencia la necesidad de diagnóstico temprano y vigilancia intensificada.
Las enfermedades diarreicas agudas, causadas por bacterias y virus presentes en agua contaminada, también tienden a aumentar después de inundaciones, al igual que la hepatitis A, cuyo riesgo se incrementa por la contaminación fecal del agua y los alimentos en comunidades con acceso limitado a servicios básicos.
Asimismo, el organismo advirtió que la acumulación de agua estancada favorece la proliferación del mosquito Aedes aegypti, vector del dengue, zika y chikungunya. “En Córdoba, departamento históricamente endémico de dengue, el riesgo de aumento de casos es alto”, se lee en uno de los apartes de la nota de prensa.
A estos riesgos se suman infecciones respiratorias asociadas al hacinamiento en albergues temporales y afecciones cutáneas derivadas del contacto prolongado con aguas contaminadas. Además, la Acin alertó que las inundaciones pueden dañar infraestructura hospitalaria, interrumpir cadenas de frío de vacunas y dificultar la vigilancia epidemiológica.
“Proteger a la población hoy es evitar brotes mañana”, enfatizó la asociación, al instar a autoridades a garantizar agua potable, intensificar el control vectorial y mantener campañas de vacunación, mientras pidió a la comunidad evitar el contacto con aguas estancadas, hervir el agua antes de consumirla y consultar tempranamente ante fiebre.
Finalmente, la Acin reiteró su disposición a colaborar técnicamente en estrategias de prevención y respuesta, subrayando que actuar de manera oportuna será determinante para contener los riesgos sanitarios en las zonas afectadas.



