CIDH advierte que la violencia en Colombia persiste por desigualdad y ausencia del Estado

Un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos advierte que problemas estructurales como la exclusión social, la estigmatización política y la impunidad continúan afectando gravemente los derechos humanos en el país. El organismo hizo un llamado a fortalecer el diálogo nacional y la justicia territorial.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presentó un informe en el que expone su preocupación por la persistencia de la violencia en Colombia y su impacto directo sobre el ejercicio de los derechos humanos, pese a los esfuerzos institucionales realizados en los últimos años.

El documento, que compila más de 60 años de observación del conflicto armado colombiano, es resultado de una visita en terreno realizada en abril de 2024. Según explicó el presidente de la CIDH, José Luis Caballero Ochoa, las raíces de la violencia siguen estando ligadas a profundas brechas de desigualdad, discriminación y a la limitada presencia del Estado en amplias regiones del país.

Durante la misión, la Comisión recorrió territorios como Arauca, Putumayo, Tumaco y distintas zonas de Nariño, donde identificó problemáticas persistentes como el desplazamiento forzado, el confinamiento de comunidades, el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes, así como violencias basadas en género. El informe también advierte impactos desproporcionados sobre pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes, raizales y palenqueras.

En el plano político, la CIDH llamó la atención sobre la estigmatización en el debate público. Caballero Ochoa señaló que los discursos que descalifican a sectores sociales o políticos profundizan la polarización y contribuyen a la reproducción de la violencia, insistiendo en que el debate democrático debe centrarse en las ideas y no en señalamientos.

El informe incluye 57 recomendaciones dirigidas al Estado colombiano, entre ellas la creación de un amplio espacio de diálogo nacional como eje fundamental para avanzar hacia una paz con justicia social y fortalecer la democracia. La Comisión considera este escenario indispensable para enfrentar las causas estructurales del conflicto.

En relación con la política de “paz total”, la CIDH reconoce los esfuerzos del Gobierno por buscar salidas negociadas, aunque aclara que el informe no evalúa dicha política. Sin embargo, subraya la importancia de reforzar el diálogo con los grupos armados y de no limitar la respuesta estatal exclusivamente al uso de la fuerza.

Finalmente, el organismo alertó sobre la impunidad como una forma de violencia institucional y pidió fortalecer la presencia de la justicia en todo el territorio nacional, incluida la Fiscalía. De cara a los próximos comicios, la Comisión exhortó a los actores políticos a asumir un compromiso firme con los derechos humanos y a promover campañas electorales con mayor responsabilidad y altura democrática.