El presidente de Andesco, Camilo Sánchez, alertó que el país perdió soberanía energética por decisiones en exploración y advirtió que el déficit de gas podría llegar al 26 % en 2026 y al 41 % en 2027 si no se toman medidas técnicas urgentes.
Colombia atraviesa un momento crítico en materia de gas natural. Así lo advirtió Camilo Sánchez, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco), al señalar que el país pasó de importar cerca del 4 % del gas a depender actualmente de más del 20 % de gas importado, una situación que, según el dirigente gremial, refleja la pérdida de soberanía energética.
“Por malas decisiones dejamos de explorar gas y petróleo en el país y hoy estamos importando más del 20 % del gas que necesitamos”, afirmó Sánchez, quien recordó que históricamente las importaciones se limitaban principalmente al abastecimiento de las plantas térmicas en momentos de contingencia.
De acuerdo con las proyecciones del gremio, el déficit de gas natural podría alcanzar el 26 % en 2026 y escalar hasta el 41 % en 2027, cifras que calificó como “escandalosas y peligrosas” para la seguridad energética del país. Advirtió que el gas importado resulta significativamente más costoso que el producido localmente, lo que termina presionando las tarifas para los usuarios.
El presidente de Andesco destacó que, en los momentos más críticos del sistema energético, las plantas térmicas han respondido y han sido las empresas del sector las que han realizado las inversiones necesarias para garantizar la confiabilidad del sistema. Sin embargo, insistió en que dichas inversiones requieren seguridad jurídica y reglas de juego estables.
“Las tarifas no se pueden bajar por decreto cuando se han tomado malas decisiones que obligan a importar gas más caro. Primero hay que garantizar seguridad jurídica para que las empresas sigan invirtiendo”, sostuvo.
Sobre las alternativas para enfrentar el déficit, Sánchez señaló que, si bien la eventual importación de gas desde Venezuela puede ser una opción a futuro, no constituye una solución inmediata. Explicó que la infraestructura existente se encuentra deteriorada y que se requerirían entre 18 y 24 meses para que ese suministro sea viable, además de condiciones de seguridad jurídica y claridad en el contexto internacional.
Entre las medidas urgentes, el dirigente gremial planteó la necesidad de invertir en gasoductos, mejorar la bidireccionalidad de la red para transportar gas desde la costa al interior del país y viceversa, ampliar la capacidad de regasificación y recuperar la cobertura en zonas con potencial gasífero como el Meta, donde existen reservas sin infraestructura suficiente para su aprovechamiento.
Asimismo, aseguró que uno de los debates inevitables para el próximo gobierno será el fracking, al considerar que es la única alternativa que permitiría aumentar de manera significativa las reservas de gas. “Países como Argentina, Brasil y Estados Unidos lo hacen de forma técnica. Colombia también lo hace en Estados Unidos. Si se hace bien, podemos recuperar la autosuficiencia y la soberanía energética”, afirmó.
Sánchez también hizo un llamado a que las decisiones en el sector energético se tomen con criterios técnicos y no políticos, y a que se generen incentivos claros para que las inversiones se realicen de manera inmediata.
“Colombia tiene ventajas comparativas que no está aprovechando. No deberíamos estar pensando en depender de importaciones cuando tenemos recursos y empresas dispuestas a invertir”, concluyó.



