El exfuncionario venezolano de origen colombiano se declaró culpable en Roma por blanqueo de capitales relacionado con fondos de ayuda social. Su esposa, su cuñada y el esposo de esta también admitieron responsabilidad y recibirán condenas de prisión.
Un tribunal de Roma condenará a penas de prisión a Alex Saab y a varios miembros de su entorno familiar tras aceptar su responsabilidad en delitos de lavado de activos, según reveló el diario italiano Corriere della Sera.
Saab reconoció su culpabilidad por operaciones de blanqueo vinculadas a la compra de un lujoso apartamento en el centro de la capital italiana, valorado en cerca de cinco millones de euros. Por estos hechos, deberá cumplir una condena de un año y dos meses de cárcel.
En el mismo proceso judicial, su esposa Camilla Fabri, ciudadana italiana y exviceministra venezolana de Comunicaciones Internacionales, también admitió los cargos y fue sentenciada a un año y siete meses de prisión. La Fiscalía determinó que la adquisición del inmueble se realizó a través de una compleja red financiera creada para ocultar el origen ilícito de los recursos.
La investigación sostiene que parte del dinero utilizado provenía de fondos públicos venezolanos destinados a programas de asistencia social, entre ellos los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP). Según las autoridades italianas, estos recursos habrían sido desviados y trasladados a través de Italia, antes de ser ocultados en Rusia y diversos paraísos fiscales.
El caso también involucra a Beatrice Fabri, hermana de Camilla, y a su esposo Lorenzo Antonelli, quienes igualmente se declararon culpables del delito de blanqueo de capitales. Ambos recibirán penas de un año y siete meses de prisión.
Alex Saab fue arrestado en Cabo Verde en 2020 y extraditado a Estados Unidos un año después. Sin embargo, recuperó su libertad en diciembre de 2023 tras un intercambio de prisioneros entre Washington y Caracas. En cuanto a Camilla Fabri, las autoridades italianas la habían vinculado desde 2022 a múltiples negocios y propiedades en Europa, presuntamente financiados con recursos de origen ilegal.
La justicia italiana asegura que Saab y su esposa hicieron parte de una estructura criminal dedicada a la transferencia fraudulenta de activos y al ocultamiento sistemático de capitales procedentes de corrupción internacional.



