Tragedia ferroviaria en España: al menos 21 muertos tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad

El accidente ha obligado a activar el plan de emergencia en Andalucía, suspender la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y el sur del país y abrir una investigación para esclarecer las causas del siniestro.

Adamuz (Córdoba) vivió este domingo una de las jornadas más trágicas para el transporte ferroviario en España en los últimos años.

El descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en las inmediaciones del municipio dejó cerca de 21 víctimas mortales y decenas de personas heridas, muchas de ellas de gravedad, que permanecen ingresadas bajo observación en distintos centros hospitalarios de la región.

El consejero de Sanidad de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, explicó ante los medios que las cifras aún son provisionales debido a la complejidad del operativo y a la magnitud del siniestro. Los heridos han sido repartidos en al menos seis hospitales, mientras continúan las labores de identificación de las víctimas y atención a los afectados.

De acuerdo con la información facilitada por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), el suceso se produjo cuando un tren de alta velocidad que cubría la ruta Málaga–Madrid sufrió un descarrilamiento a la entrada de Adamuz.

 Varios de sus coches invadieron la vía paralela por la que circulaba otro convoy, que realizaba el trayecto Madrid–Huelva, provocando que este segundo tren también se saliera de los raíles tras un violento impacto lateral.

El primer convoy implicado era un servicio operado por la compañía Iryo, que había partido de Málaga a última hora de la tarde con alrededor de 300 pasajeros a bordo. La empresa expresó su pesar por lo ocurrido y aseguró haber activado de inmediato sus protocolos de emergencia, colaborando con las autoridades y los equipos de rescate.

Complejo rescate

El servicio de emergencias 112 recibió los primeros avisos minutos después del accidente y desplegó un amplio dispositivo con sanitarios, bomberos, Guardia Civil y técnicos ferroviarios.

Las tareas de rescate se vieron dificultadas por la falta de luz y por la presencia de viajeros atrapados en algunos vagones, lo que obligó a utilizar herramientas de excarcelación.

La Junta de Andalucía activó la fase de emergencia del Plan de Protección Civil para coordinar la respuesta institucional y garantizar la atención a las víctimas y sus familiares.

Como consecuencia del siniestro, la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía permanece suspendida. Adif informó de que varios servicios han sido cancelados o devueltos a su punto de origen, mientras que otras conexiones, como las que enlazan Madrid con Toledo, Ciudad Real y Puertollano, continúan operando con normalidad.

Equipos técnicos trabajan en la zona para evaluar los daños y restablecer el tráfico ferroviario cuando las condiciones de seguridad lo permitan.

El Ministerio de Transportes anunció la apertura de una investigación para analizar el estado de la infraestructura, los sistemas de señalización y los elementos mecánicos de los trenes implicados.