Estados Unidos suspende visas de inmigrante para ciudadanos de Colombia y otros 74 países

El Gobierno estadounidense anunció una pausa indefinida en el trámite de visas de inmigración para 75 nacionalidades, como parte de una revisión de sus controles migratorios. La decisión no afecta los visados de turismo, estudio ni trabajo temporal.

El Gobierno de Estados Unidos decidió suspender de manera indefinida el procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, entre ellos Colombia, en una medida que hace parte de un endurecimiento de su política migratoria.

La disposición entrará en vigencia a partir del próximo 21 de enero, mientras se adelanta una revisión integral de los procedimientos de verificación consular.

De acuerdo con el Departamento de Estado, la suspensión aplica únicamente a las solicitudes de inmigración permanente, es decir, a quienes buscan establecerse de forma definitiva en territorio estadounidense.

En contraste, los trámites para visas de turismo, negocios, estudios o empleos temporales continuarán operando con normalidad.

La administración del presidente Donald Trump justificó la decisión señalando la necesidad de reforzar los filtros para evitar que nuevos inmigrantes dependan de programas de asistencia social o del sistema público de salud. En ese sentido, los consulados deberán evaluar con mayor rigor factores como la edad del solicitante, su estado de salud, nivel de ingresos, dominio del idioma inglés y antecedentes de ayudas gubernamentales.

La medida amplía directrices adoptadas a finales del año pasado, cuando se instruyó a los funcionarios consulares a negar visas a personas consideradas con alto riesgo de convertirse en una “carga pública”. Según fuentes oficiales, uno de los aspectos de mayor peso en las evaluaciones es la posible necesidad de tratamientos médicos prolongados y de alto costo.

Además de Colombia, la suspensión afecta a varios países de América Latina, África, Asia, Europa del Este y Medio Oriente, lo que convierte la decisión en una de las más amplias en términos geográficos dentro de la política migratoria reciente de Estados Unidos.

Aunque el Departamento de Estado contempla excepciones limitadas, no ha detallado cuáles serían los criterios para aplicarlas, lo que ha generado incertidumbre entre solicitantes y familias que esperan procesos de reunificación.