Su participación en misiones espaciales de alto nivel pone de relieve la importancia de la formación científica y el acceso a oportunidades académicas en la construcción de carreras vinculadas a la exploración y la innovación tecnológica.
La ingeniera aeroespacial colombo-americana Diana Trujillo hace parte del reducido grupo de directores de vuelo de la Nasa, una responsabilidad que solo han asumido 108 personas en la historia de la agencia espacial estadounidense. Así lo destacó la Embajada de Estados Unidos en Colombia al resaltar su rol dentro de la cohorte de directores de vuelo de 2022.
Como directora de vuelo, Trujillo cumple funciones clave desde el Centro de Control de Misión, donde actúa como jefa del equipo en tierra y tiene bajo su responsabilidad la seguridad de la tripulación, el vehículo espacial y el éxito integral de las misiones. Este cargo implica la toma de decisiones críticas en tiempo real durante las operaciones espaciales, en coordinación con equipos técnicos multidisciplinarios.
A través de sus redes sociales, la embajada señaló que Trujillo desempeña sus funciones bajo el distintivo “Somos Flight”, una expresión utilizada por los directores de vuelo para identificarse como la máxima autoridad operativa durante una misión. Desde ese rol, lidera los procesos de supervisión, evaluación de riesgos y respuesta ante contingencias.
Su trabajo adquiere especial relevancia ante la proximidad de la misión Artemis II, el primer vuelo tripulado del programa Artemis que llevará astronautas alrededor de la Luna. En esta fase, los directores de vuelo se preparan para supervisar cada etapa del viaje, desde el lanzamiento hasta el regreso seguro de la tripulación a la Tierra.
Diana Trujillo nació en Cali y emigró a Estados Unidos, donde desarrolló su carrera profesional hasta convertirse en una de las figuras técnicas más reconocidas del programa espacial estadounidense. Su trayectoria ha estado vinculada a misiones emblemáticas de exploración planetaria y ahora se proyecta en el nuevo ciclo de misiones lunares.
El reconocimiento resaltado por la Embajada de Estados Unidos subraya el papel de profesionales de origen colombiano en escenarios científicos y tecnológicos de alcance global, así como la cooperación académica y científica entre ambos países en áreas estratégicas como la exploración espacial.



