Barry Pollack, el abogado que liberó a Assange, asume defensa de Nicolás Maduro

Su trayectoria incluye negociación de acuerdos con el Departamento de Justicia, litigios por espionaje y anulación de condenas erróneas. El caso se desarrollará en el Distrito Sur de Nueva York, jurisdicción clave en procesos criminales de alto impacto internacional.

El penalista Barry J. Pollack, uno de los abogados más reconocidos en Washington en materia de delitos federales complejos, asumió de manera formal la representación legal de Nicolás Maduro ante la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York. El movimiento quedó registrado mediante la radicación del documento “appearance of counsel”, en el que comunica al tribunal que ejercerá la defensa del exmandatario venezolano en el proceso penal que se sigue en su contra.

Este escrito constituye el paso procesal inicial y acredita quién representa al acusado ante la corte y marca el inicio de la estrategia jurídica de Maduro en Estados Unidos, luego de su captura y traslado a ese país. La designación introduce en el caso a un abogado con amplio recorrido en litigios de alto perfil y con experiencia directa en procesos atravesados por consideraciones políticas y diplomáticas.

Pollack saltó a la escena internacional tras liderar la defensa de Julian Assange durante más de una década. En 2024 negoció con el Departamento de Justicia el acuerdo que permitió la liberación del fundador de WikiLeaks, tras la admisión de un único cargo menor relacionado con la Ley de Espionaje. Ese resultado consolidó su reputación como negociador hábil en causas de seguridad nacional y secretos oficiales.

Con más de 35 años de práctica profesional, el penalista ha intervenido en casos de espionaje, delitos financieros y procesos emblemáticos como los derivados del colapso de Enron. También ha participado en revisiones de condenas consideradas erróneas, lo que le ha dado perfil en debates sobre garantías procesales y errores judiciales en el sistema federal.

Pollack es socio del despacho Harris St. Laurent & Wechsler, con sedes en Washington y Nueva York, y es habitual en litigios de alta exposición mediática. Su llegada al equipo jurídico de Maduro anticipa una defensa técnicamente sofisticada y con énfasis en los aspectos procesales del caso.

La causa contra Nicolás Maduro se tramita en una de las jurisdicciones federales más relevantes del país y se desarrolla bajo una atención internacional excepcional, en un momento de tensiones políticas y definiciones judiciales de alcance hemisférico.