Volcán Puracé completa un mes en alerta naranja por emisiones de ceniza y alta actividad sísmica

El Servicio Geológico Colombiano confirmó que se mantiene la alerta naranja en el volcán Puracé–cadena volcánica Los Coconucos, tras un mes de actividad sostenida marcada por sismos, emisiones de ceniza, desgasificación y altos niveles de dióxido de azufre.

El volcán Puracé, ubicado en el departamento del Cauca e integrante de la cadena volcánica Los Coconucos, completa un mes en estado de alerta naranja debido a la persistencia de una actividad interna significativa. Así lo informó el Servicio Geológico Colombiano (SGC) en su actualización del 29 de diciembre de 2025, en la que advierte que el comportamiento del volcán continúa mostrando cambios importantes en los parámetros monitoreados.

De acuerdo con el reporte oficial, en los últimos días se ha mantenido la ocurrencia de sismos asociados con el movimiento de fluidos al interior del edificio volcánico, identificados como eventos de Largo Periodo, pulsos de tremor y tremor continuo. Esta sismicidad se ha localizado principalmente bajo el cráter del volcán Puracé, a profundidades menores a un kilómetro, y está relacionada con la dinámica de gases y su liberación hacia la atmósfera.

El SGC detalló que siete de estas señales sísmicas estuvieron asociadas con emisiones de ceniza, las cuales obligaron a emitir alertas dirigidas a la Aeronáutica Civil. Las columnas alcanzaron alturas entre 300 y 1.200 metros sobre la cima del volcán, con una dispersión predominante hacia los sectores noroccidente y suroccidente. Como consecuencia, se reportó caída de ceniza en las veredas Alto Anambío y Cristales, ubicadas al noroccidente del volcán.

Además, los equipos de monitoreo continúan registrando señales sísmicas de baja magnitud relacionadas con procesos de fracturamiento de roca. Estos eventos se concentran bajo los volcanes Puracé y Piocollo, a profundidades entre uno y dos kilómetros, así como al suroccidente del volcán Puracé, donde se han identificado sismos entre tres y cinco kilómetros de profundidad.

El informe también señala que persisten valores importantes de emisión de dióxido de azufre hacia la atmósfera, junto con niveles de temperatura similares a los observados en días anteriores en la zona del cráter, lo que estaría asociado con la salida de gases calientes desde el interior del volcán. Adicionalmente, se mantiene una desgasificación constante a través de una grieta ubicada dentro del cráter del volcán Curiquinga, aunque sin evidencia de emisión de cenizas.

El Servicio Geológico Colombiano aclaró que, mientras se mantenga la alerta naranja, pueden presentarse fluctuaciones temporales en la actividad volcánica, incluyendo disminuciones puntuales que no necesariamente indican un retorno a la estabilidad. Para considerar un cambio a alerta amarilla, se requiere un periodo prudencial de observación que permita identificar tendencias claras en los parámetros monitoreados.

Ante este panorama, el SGC y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres reiteraron el llamado a no acercarse al cráter del volcán Puracé ni a sus alrededores, y a mantenerse informados a través de los boletines extraordinarios y los canales oficiales, así como a seguir las recomendaciones de las autoridades locales y departamentales.