Las autoridades técnicas advirtieron que el comportamiento reciente del volcán incluye liberación sostenida de dióxido de azufre, temperaturas elevadas en el área del cráter y señales asociadas a fracturamiento de roca en distintos puntos del macizo. Las columnas observadas alcanzaron entre 300 y 400 metros de altura, con transporte de material hacia el suroccidente y sur.
El volcán Puracé continúa bajo estrecha vigilancia técnica. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportó la persistencia de señales sísmicas relacionadas con el movimiento de fluidos al interior del edificio volcánico, emisiones de gases y dos episodios recientes de ceniza. El estado de alerta se mantiene en nivel Naranja, que corresponde a un volcán con cambios importantes en los parámetros monitoreados.
Según el informe, se ha observado la ocurrencia de sismos tipo Largo Periodo, pulsos de tremor y tremor continuo localizados bajo el cráter, a menos de un kilómetro de profundidad, asociados a la dinámica interna de gases. Dos de estos eventos estuvieron vinculados directamente con emisiones de ceniza, que obligaron a emitir avisos a la Aeronáutica Civil debido al posible impacto en la navegación aérea.
Las columnas eruptivas alcanzaron alturas estimadas entre 300 y 400 metros sobre la cima del volcán, con dispersión de material hacia los sectores suroccidental y sur. El boletín también señala la presencia de sismicidad de baja magnitud asociada al fracturamiento de roca bajo los volcanes Puracé y Piocollo, con profundidades de entre 1 y 3 kilómetros.
El documento advierte que, aunque el volcán podría presentar fluctuaciones temporales en sus niveles de actividad, esto no implica un retorno a condiciones estables. Textualmente indica que “para regresar al estado de alerta Amarilla se requiere un tiempo prudencial en el que se evalúen todos los parámetros monitoreados y se determinen tendencias que así lo indiquen”, por lo cual las medidas de prevención se mantienen.
Además, se registran valores importantes de emisión de dióxido de azufre y temperaturas elevadas en la zona del cráter, posiblemente asociadas a la salida de gases calientes. También persiste la desgasificación constante en la grieta del volcán Curiquinga, aunque sin evidencia de ceniza.
Finalmente, el SGC recomendó no acercarse al cráter ni a áreas aledañas y seguir exclusivamente la información oficial publicada por la entidad y por los organismos de gestión del riesgo. Mientras el estado siga en Naranja, continuará el monitoreo permanente y la emisión de actualizaciones técnicas.



