Iata rechaza intervención tarifaria y propone agenda para mejorar el transporte aéreo en Colombia

Desde la agremiación aseguraron que la liberalización de precios desde 2012 ha permitido una reducción real en los tiquetes y mayor democratización del transporte aéreo en Colombia. Señaló que cerca del 75 % de los usuarios pertenecen a estratos 1 y 2 y advirtió que imponer controles administrativos a las tarifas podría revertir esa caída de precios, disminuir la oferta y afectar la conectividad regional.

La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (Iata) manifestó este 24 de diciembre su preocupación frente al pronunciamiento del Ministerio de Transporte, que instó a las aerolíneas a respetar el techo tarifario vigente durante la temporada navideña. En comunicación oficial dirigida a la ministra María Fernanda Rojas Mantilla, la entidad consideró que una intervención directa en las tarifas podría generar efectos contrarios a los deseados, afectando especialmente a los usuarios de menores ingresos.

«Compartimos plenamente el objetivo de proteger los derechos de los usuarios, pero es importante señalar que el respeto por los precios de mercado ha facilitado una notable democratización del transporte aéreo», advirtió Paula Bernal Sanint, Country Manager de Iata Colombia. Según la ejecutiva, cerca del 75 % de los pasajeros pertenecen a los estratos 1 y 2, y la flexibilización tarifaria ha sido clave para su inclusión.

Explicó la ejecutiva, que Colombia opera desde 2012 bajo un esquema de libertad tarifaria, respaldado por una normativa que busca garantizar la sostenibilidad de las rutas, la competencia entre aerolíneas y la ampliación de la conectividad regional. A juicio del gremio, limitar los precios sin atender los factores estructurales que los componen puede resultar en una menor oferta y pérdida de conectividad para zonas apartadas.

«La reducción en las tarifas ha sido real, pero el sistema tributario y los sobrecostos limitan aún más su descenso», señaló Bernal. En ese sentido, la carta urge revisar el esquema impositivo que representa el 28,4 % del valor total del tiquete en vuelos domésticos, y que puede alcanzar el 51,5 % en vuelos internacionales. También cuestiona los sobrecostos operativos derivados de combustibles, infraestructura y seguridad, que elevan el precio base del servicio.

Además, hizo un llamado para revisar la normativa que permite congelar precios solo en situaciones excepcionales, como emergencias o cierre de vías, y pidió evitar que medidas administrativas interfieran en dinámicas que deben estar guiadas por la oferta y la demanda.

La misiva concluye con una propuesta concreta de tres puntos: revisar el modelo tributario, reducir los costos estructurales del sistema y mantener un entorno regulatorio que permita la competitividad. “Estas reformas son urgentes si se quiere mejorar la calidad del servicio, proteger al usuario y evitar que el remedio termine siendo peor que la enfermedad”, puntualiza el comunicado.