El presidente criticó el modelo de crédito-beca de Colfuturo y lo comparó con prácticas de Corea del Sur. Las reacciones no se hicieron esperar: exministros y académicos cuestionaron la existencia de respaldo financiero, los niveles actuales de inversión en ciencia y tecnología y el tiempo restante del mandato para implementar un programa de esa magnitud.
A través de sus redes sociales, el presidente Gustavo Petro planteó un cambio en la política de apoyo a estudios doctorales en el exterior. En un mensaje afirmó que el propósito del Gobierno es financiar 10.000 estudiantes por año, sin créditos educativos y con cobertura total. Según señaló, la prioridad serían jóvenes de estratos 1, 2 y 3 y población de regiones por fuera de los grandes centros urbanos.
En sus declaraciones, el mandatario cuestionó la estructura del modelo actual y la distribución de los recursos para formación avanzada. Aseguró que “dar 90 doctorados al año con créditos no le sirve a Colombia” y sostuvo que “el crédito no es la salida”. También afirmó que los apoyos actuales favorecen en mayor proporción a los estratos altos y que esto reproduce brechas sociales.
Asimismo, Petro introdujo una comparación internacional. Señaló que Corea del Sur envía cerca de 35.000 estudiantes anualmente al exterior y planteó que una meta de 10.000 becarios por año permitiría fortalecer capacidades científicas en el país. No obstante, no presentó detalles sobre financiamiento, cronograma o mecanismos operativos.
¿Dónde está la plata?
Tras el anuncio se conocieron reacciones de exministros, académicos y analistas del sector educativo. El exministro Alejandro Gaviria cuestionó el sustento técnico del planteamiento y afirmó: “habla de 10 mil doctorados como si fuera un asunto trivial. No hay ni siquiera un intento de racionalidad”.
Por su parte, el exministro de Hacienda José Manuel Restrepo se refirió al tiempo de gobierno restante y a la posibilidad de materializar la propuesta. Señaló: “si no fue capaz de lograrlo en tres años y medio, menos en seis meses. No sigamos lanzando propuestas populistas que evidentemente no se van a cumplir”.
Otros analistas llamaron la atención sobre el marco presupuestal vigente. El exrector Moisés Wasserman preguntó: “¿Dónde está en el presupuesto que ustedes propusieron y que el Congreso aprobó el rubro para financiar 10.000 doctorados? ¿O aunque sea 100?”. En el mismo sentido, el investigador Ricardo Arrieta advirtió sobre la sostenibilidad de los fondos existentes: “Hacerlo 100% gratuito sin un presupuesto infinito significa quebrar el fondo en dos años”.
Hubo, además, cuestionamientos ligados a la inversión nacional en ciencia y tecnología. La economista Carolina Restrepo recordó que “Colombia destina menos del 0,3 % del PIB a ciencia y tecnología” y señaló que “más del 70 % de los doctorados que se otorgan los cofinancia el sector privado”. Añadió que “lo que falla es la ejecución pública, no la sociedad civil”.
El exministro Juan Camilo Restrepo relacionó el debate con la coyuntura fiscal y con compromisos presupuestales existentes. Aseguró que la controversia con Colfuturo responde a la falta de recursos para futuros aportes y afirmó que se trata de “una patraña encubridora” en un contexto de restricciones de caja.
Hasta el momento, el Gobierno no ha divulgado un documento oficial que detalle fuentes de financiación, criterios de selección, áreas estratégicas, exigencias de retorno ni convenios internacionales para viabilizar la cifra anunciada. Tampoco se conocen proyecciones de costos ni ajustes normativos necesarios.



