La autoridad de competencia investiga si las estrategias comerciales de los operadores privados alteraron la dinámica del mercado publicitario televisivo al subordinar beneficios a exigencias de inversión y distribución presupuestal. La actuación analiza el impacto de estas prácticas en costos, acceso a información sensible y capacidad de decisión de anunciantes y agencias dentro del sector.
A través de sus canales de comunicación oficiales, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) informó que formuló pliego de cargos contra Caracol Televisión S.A. y RCN Televisión S.A. por presuntas prácticas restrictivas de la competencia en el mercado de comercialización de pauta publicitaria en televisión abierta nacional.
La actuación fue iniciada por la Delegatura para la Protección de la Competencia a partir de los análisis de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) y tras evaluar denuncias presentadas por Plural Comunicaciones S.A.S., operador del Canal Uno. En ese contexto, la entidad busca verificar el cumplimiento del régimen de libre competencia en un mercado donde los dos canales investigados concentran más del 92 % de participación.
A partir de evidencias obtenidas mediante visitas administrativas, requerimientos de información y declaraciones, la SIC identificó que las estrategias de comercialización implementadas por Caracol TV y RCN TV “habrían generado una limitación en la dinámica de competencia en la comercialización de pauta publicitaria en los canales de televisión abierta nacional”.
En concreto, señala que dichas estrategias se habrían sustentado en la concesión de beneficios comerciales sustanciales, condicionados al cumplimiento de exigencias específicas por parte de anunciantes, agencias de publicidad y centrales de medios. Entre estas condiciones, la Delegatura destacó la obligación de cumplir una inversión mínima por pauta en el canal, así como destinar “un porcentaje de su presupuesto de publicidad en televisión abierta equivalente al share de audiencia de ese canal”.
Adicionalmente, la autoridad advirtió que algunas exigencias habrían superado ese umbral. Según el análisis preliminar, se habría solicitado “que el cliente destine al canal un porcentaje de su presupuesto de publicidad en televisión abierta, superior al share de audiencia del canal (extra share)”, o incluso que “todo su presupuesto de publicidad en televisión abierta sea destinado al canal”.
Otro aspecto relevante del expediente corresponde al acceso a información estratégica de los clientes. Al respecto, la SIC señaló que se habría exigido “información comercial sensible, relacionada con su presupuesto para publicidad en televisión abierta y la manera en que lo distribuirá” entre Caracol TV, RCN TV y Canal Uno, lo cual podría reducir la incertidumbre competitiva en un mercado altamente concentrado.
Paralelamente, la entidad alertó que el incumplimiento de estas condiciones implicaría la pérdida de beneficios comerciales, lo que, en la práctica, se traduciría en “un incremento sustancial en los costos de publicidad en televisión abierta nacional” para anunciantes e intermediarios.
Finalmente, la Superintendencia precisó que la apertura de la investigación “no constituye un pronunciamiento definitivo sobre la responsabilidad de las empresas investigadas”, sino el inicio de una actuación administrativa en la que Caracol TV y RCN TV contarán con todas las garantías para ejercer su derecho de defensa.



