La grabación, hoy en investigación, muestra al cabecilla de la Estructura 44 exigiendo a comunidades indígenas y campesinas bloquear una vía estratégica y movilizarse contra una base militar. Autoridades lo señalan de reiterar prácticas de intimidación y constreñimiento.
Un nuevo audio atribuido a alias Jimmy Parra, jefe de la Estructura 44 de las disidencias de las Farc, volvió a encender las alarmas por la presión que ejercen los grupos armados sobre las comunidades del oriente del país. En la grabación, que ya es analizada por las autoridades, se escucha al cabecilla ordenando a pobladores indígenas y campesinos del Guaviare salir a bloquear la carretera que comunica ese departamento con el Meta, con el fin de obligar al Ejército a retirar una base militar ubicada en un punto clave.
La voz, cuya autenticidad está siendo verificada, usa un tono abiertamente intimidatorio. En el audio se oye exigir que “toda esa gente” salga a apoyar la acción y a enfrentar a la Fuerza Pública, advirtiendo que no es momento de “irse de paseo ni de tomatragos”. También lanza amenazas directas contra quienes no sigan sus instrucciones, asegurando que “ya saben cómo les toca”, y justificando la presión como una supuesta defensa de comunidades nukak.
Alias Jimmy Parra, identificado por el Ejército como Jhon Wilmer Ulcué Tróchez, no es un desconocido para las autoridades. El 26 de agosto adquirió notoriedad por el episodio en el que, según reportes oficiales, más de 600 campesinos fueron instrumentalizados para retener a 34 militares en la vereda Nueva York, en El Retorno, Guaviare, luego de una operación en la que fue abatido alias Dumar o Chito. La institución calificó esa acción como una violación flagrante del Derecho Internacional Humanitario.
La trayectoria criminal que las autoridades le atribuyen incluye homicidios, extorsiones, secuestros y desplazamientos forzados. Por su captura, el Ejército mantiene una recompensa de hasta 500 millones de pesos. Según fuentes militares, también estaría detrás de recientes presiones para bloquear la vía Guaviare–Meta y exigir el desmonte de la base militar que vigila ese corredor.
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