Crece el clima de tensión diplomática entre Venezuela y EE. UU. La aspirante a la Presidencia de Colombia, María Fernanda Cabal, reafirmó su postura crítica hacia el régimen de Nicolás Maduro con un contundente mensaje publicado en la plataforma X
En un fuerte mensaje que ya recorre las redes sociales como un llamado a la libertad regional, la senadora y precandidata presidencial María Fernanda Cabal, no solo rechazó la legitimación del régimen de Nicolás Maduro por parte del gobierno de Gustavo Petro, sino que lo acusó directamente de proteger a uno de los líderes más buscados a nivel internacional: el autoproclamado presidente venezolano, señalado por Estados Unidos como el cabecilla del temido Cartel de los Soles.
En un trino de su cuenta de X, Cabal afirmó con firmeza: «Petro no puede legitimar una dictadura narcotraficante y genocida. Maduro y sus socios deben ser capturados para que respondan ante la justicia. ¡Vamos Venezuela! su libertad traerá paz a Colombia y la región«.
El mensaje, trasciende el discurso político, es un grito de alerta ante lo que muchos colombianos ven como una colaboración peligrosa entre dos gobiernos que, según denuncian, están más cerca de los carteles delincuenciales que de sus ciudadanos.
Maduro: prófugo de la justicia internacional
Cabe recordar que el Departamento de Justicia de Estados Unidos ofreció una recompensa de 50 millones de dólares por la captura de Nicolás Maduro, acusándolo formalmente de “narcoterrorismo” y de liderar el Cartel de los Soles, una red criminal que, según el FBI, controla el tráfico de cocaína desde Venezuela hacia Centroamérica, el Caribe y Estados Unidos. Además, Maduro enfrenta cargos por corrupción masiva, lavado de dinero y vínculos con grupos armados ilegales.
Pese a esto, el gobierno de Gustavo Petro ha mantenido una política de acercamiento con Venezuela, incluyendo la reactivación de acuerdos diplomáticos, el restablecimiento del comercio y, recientemente, la creación de una “zona binacional” en la frontera común. Este proyecto, según voceros del gobierno, busca fomentar el desarrollo económico y la integración social.
Pero para Cabal y gran parte de la oposición, esta “integración” no es más que una fachada para legalizar negocios ilícitos bajo el paraguas de la cooperación estatal.
¿Alianza o complicidad? Las sombras de la «zona binacional»
La creación de la zona binacional —anunciada tras una reunión entre Petro y Maduro- ha generado alarma entre expertos en seguridad y sectores civiles. Críticos como Cabal señalan que, en lugar de fortalecer la frontera, el proyecto podría convertirse en un corredor de impunidad para el tráfico de drogas, armas y personas.
“¿Cómo puede Colombia, un país devastado por el narcotráfico, aliarse con un régimen cuyo jefe está en la lista de los más buscados del mundo?”, expresó la líder opositora y en otro trino Cabal agregó: “Con la fe puesta en Dios @RepCarlos. La dictadura debe caer con todo el cartel de los soles y sus socios en toda América. La libertad de Venezuela es necesaria para la paz en Colombia”.
Los colombianos rechazan la legitimación de Maduro
Para muchos, el hecho de que Petro reciba las acciones de Maduro con honores diplomáticos, lo llame “hermano” y negocie acuerdos bilaterales, es una traición a las víctimas del conflicto venezolano y a los millones de migrantes que huyeron del desastre humanitario.
“El narco- dictador de Venezuela Nicolás Maduro es el jefe del cartel de los soles, no el mandatario de Colombia”.
En medio del descontento, el mensaje final de Cabal —«¡Vamos Venezuela! su libertad traerá paz a Colombia y la región»— ha resonado como un huracán de esperanza entre venezolanos en el exilio, activistas opositores y colombianos hartos de ver cómo el crimen transnacional se viste de diplomacia.
Para la senadora, la caída del régimen de Maduro no solo significaría justicia para Venezuela, sino también un alivio estratégico para la seguridad nacional de Colombia. El trino de María Fernanda Cabal no es solo una crítica a la política exterior de Petro: es un manifiesto contra la impunidad, la corrupción y la sumisión a regímenes criminales.
En un momento en que el gobierno colombiano apuesta por el diálogo con un líder acusado de narcotráfico, Cabal levanta la voz por quienes no tienen micrófono: las víctimas, los exiliados, los desaparecidos.
Y en ese grito final —«¡Vamos Venezuela!»— hay más que solidaridad, más que una promesa, un compromiso con el país. La de un futuro sin dictaduras, sin carteles, sin socios silenciosos del crimen.



