La oposición advierte un mensaje negativo hacia un gremio que lo apoyó en campaña y es estratégico en la transición energética, también, pone sobre la mesa la disciplina de trabajo del presidente y el cumplimiento efectivo de su agenda.
Durante el consejo de ministros del pasado 19 de agosto, el presidente Gustavo Petro sorprendió a su gabinete al explicar por qué no asistió a la reunión que tenía programada con la Unión Sindical Obrera (USO), uno de los sindicatos más influyentes del sector petrolero.
“Hoy tenía cita con la USO, compañera, terminé dormido y no me despertaron”, afirmó el jefe de Estado. La declaración fue recibida con desconcierto, no solo entre sus ministros, sino también en la opinión pública.
Petro intentó justificar que el encuentro deberá reprogramarse, al señalar que es fundamental dialogar con los trabajadores sobre los retos energéticos y científicos que enfrenta el país. Sin embargo, la sinceridad de su excusa abrió un frente de críticas.
El representante a la Cámara Hernán Cadavid fue uno de los primeros en pronunciarse, mofándose de los sindicalistas que quedaron plantados, enrostrándoles los millonarios recursos que donaron para financiar la pasada campaña presidencial.
“No sé si preocuparnos porque Petro esté dormido un martes a las 4 de la tarde y deje plantado al sindicato que votó por él y le metió plata para la campaña. Dormido o despierto, al país lo manejan Alfredo Saade, Armando Benedetti y los criminales”, escribió Cadavid, miembro del Partido Centro Democrático.
En un tono más mordaz, el representante por las negritudes, Miguel Polo Polo se refirió al mandatario como “un verdadero chiste de presidente”, al señalar que no resulta aceptable que el jefe de Estado pierda compromisos de esta naturaleza por quedarse dormido.
Incluso periodistas y analistas independientes reaccionaron con ironía. “Hoy tenía una cita con la USO, compañera, terminé dormido y no me despertaron: Petro. Traducción: ¿está seguro que ya lo despertaron o todavía sigue durmiendo?”, comentó el comunicador Oscar Montes.
Finalmente, aunque el presidente insistió en la importancia de realizar la reunión, el episodio se suma a la lista de tropiezos comunicacionales de su gobierno. Más allá de los memes que inundan las redes, el hecho reabre el debate sobre el estilo de dirección de Petro, su relación con sectores que lo apoyaron y la manera como maneja la agenda presidencial.



