En una carta pública, el senador propuso convocar una Gran Mesa Nacional para agrupar fuerzas opositoras y enfrentar la violencia política y el narcotráfico. La iniciativa busca consenso en torno a un solo aspirante presidencial y excluye a quienes respaldan el proyecto del presidente Petro.
El senador David Luna presentó una propuesta para articular a los sectores de oposición en torno a una sola candidatura presidencial, motivado por el asesinato del senador y precandidato Miguel Uribe Turbay, ocurrido el 11 de agosto, tras permanecer dos meses hospitalizado por un atentado a bala.
En una carta dirigida a “candidatos, precandidatos y amigos”, Luna propuso conformar una “Gran Mesa Nacional” con el propósito de unificar criterios, superar divisiones y fijar un objetivo común frente a lo que describió como amenazas contra la democracia y la vida de los líderes políticos. “El vil asesinato de Miguel Uribe es el hecho político más grave en los últimos treinta años”, afirmó, invitando a que su memoria se honre con acciones que fortalezcan la unidad.
Según el congresista, el planteamiento convoca a quienes, según el congresista, han ejercido la oposición “con respeto, pero también con vehemencia y firmeza”. Al mismo tiempo, excluye a los dirigentes que respalden el proyecto político del presidente Gustavo Petro o que, a su juicio, no han mantenido coherencia en su postura frente al Gobierno.
En el documento, Luna señala como amenazas a la estabilidad democrática al ELN, las disidencias de las FARC, el Clan del Golfo y otras organizaciones vinculadas al narcotráfico. Advierte que estas estructuras se benefician de la fragmentación política, lo que, en su opinión, incrementa la urgencia de construir un frente común.
La Gran Mesa Nacional, explicó, debería convertirse en una plataforma para consolidar un único aspirante presidencial que represente a una “Colombia que no quiere vivir con miedo” y que pueda “reencauzar el país” hacia un escenario de mayor seguridad y estabilidad institucional.
Este llamado se produce en un contexto de marcada polarización política y de debate sobre las garantías para la participación electoral. Mientras avanza la investigación por el asesinato de Uribe Turbay, distintos sectores han coincidido en la necesidad de acordar mínimos para proteger la vida de candidatos y dirigentes.
Luna cerró su carta asegurando que la familia de Miguel Uribe, sus amigos y su equipo político “merecen saber la verdad y obtener justicia plena” y recalcó que “no puede haber paz sin verdad, ni reconciliación sin justicia”.



