Genética en la montaña: la receta de la Hacienda La Ponderosa para criar toros de talla mundial

La doctora Luisa Fernanda Galvis dirige un programa reproductivo Brahman Rojo que ha elevado la tasa de concepción al 61 %, combinando sincronización hormonal, lectura climática y manejo reproductivo sistemático. Su experiencia demuestra que la genética ganadera de precisión no necesita ostentación tecnológica, sino método, territorio y liderazgo técnico.

En las colinas templadas de Filadelfia, Caldas, donde las nubes parecen enraizarse en la tierra y la lluvia marca el ritmo de la ganadería, la Hacienda Criadero La Ponderosa ha logrado lo que pocos criaderos pueden decir con autoridad: convertir la biotecnología reproductiva en un eje coherente de producción, sin fracturar el vínculo con el entorno.

Este modelo no ha sido improvisado. Es el resultado de una visión empresarial clara, impulsada por Francisco Luis Zuluaga Duque, propietario del criadero, quien entendió que el mejoramiento genético no es una promesa de laboratorio, sino una tarea cotidiana de campo. A esa visión se suma la dirección meticulosa de la doctora Galvis, médica veterinaria e investigadora, y el trabajo denodado de un equipo que ejecuta cada protocolo con disciplina, constancia y conocimiento acumulado.

No se trata solo de haber criado campeones nacionales como Kassio 165/19 o Sultán 131/18. Se trata de haber consolidado un sistema reproducible, funcional y contextualizado, donde cada decisión se fundamenta en datos, no en intuiciones. En La Ponderosa, el confort animal se garantiza con diseño de finca, no con sensores importados; la fertilidad se entiende desde el anestro, el forraje disponible y la programación del periparto.

En esta entrevista con Luisa Fernanda Galvis, se habla de clima, de sincronización hormonal, de programación del periparto, pero también de visión compartida: la de una finca que entiende que la ganadería del futuro se gesta en el presente, entre la niebla, la disciplina y la ciencia.

Agencia Periodística de Noticias (APN): ¿Qué tasa de concepción han alcanzado en su finca desde que implementaron inseminación artificial, y cómo ha evolucionado con el tiempo?

Luisa Fernanda Galvis (L.F.G.): La tasa de concepción subió del 50% al 61% desde el uso constante de la IA. Sin embargo, en ese periodo también hubo nuevas prácticas sanitarias (vacunas reproductivas), ajustes en los protocolos de TE, y mejoras nutricionales, por lo que no se puede atribuir solo a la IA.

APN.: ¿Qué mejoras han observado en la genética del hato o en los indicadores productivos (peso al destete, fertilidad, longevidad)?

L.F.G.): En términos genéticos, para un sistema de ganado puro, la disponibilidad de mejores padres ha resultado en mejores conformaciones de las crías. Es muy pronto para evaluar la longevidad. Sin embargo, los pesos al destete en el periodo indicado (7 meses) han mejorado en función de tener mejores padres y mayor atención durante el periparto gracias a una programación.

APN: ¿Cuál ha sido el impacto económico más notable desde que adoptaron esta técnica, en términos de rentabilidad o reducción de costos?

L.F.G.): Los costos se pueden llegar a incrementar en un sistema como el nuestro con el uso de la IA si se contrasta con monta natural. Pero la disponibilidad de progenie con mejor ascendencia ha mejorado los precios de venta y el flujo de caja del sistema.

APN: ¿Han implementado sincronización de celos o protocolos hormonales? ¿Cómo ha sido su experiencia con estas herramientas?

L.F.G.): Desde antes del uso de la IA el hato usaba regularmente protocolos de sincronización para la TE de los animales élite. Posteriormente se implementaron protocolos de IA, siempre con sincronización para inseminación a término fijo. La experiencia ha sido positiva porque no requiere la detección de celos y ha permitido mayor organización en el control reproductivo del hato.

APN: ¿Cómo describiría el clima predominante en su zona (temperatura, humedad, lluvias, estaciones)? ¿Ha notado cambios en los últimos años?

L.F.G.): La temperatura anual promedio oscila entre los 17 °C y 21 °C. El intervalo típico diario es de 17 °C a 26 °C. Región de alta cobertura de nubes la mayor parte del año, abril es el mes con mayor nubosidad (~91 %) y julio el más despejado (~22 %). La región presenta una estación lluviosa prolongada (abril a diciembre). Existe la percepción que la variabilidad climática es notoria en la zona. Los periodos de lluvia no se comportan como solían hacerlo y en el transcurso de un mismo día las condiciones climáticas pueden cambiar drásticamente.

APN: ¿Qué efectos ha observado del clima sobre la conducta del ganado durante el celo (frecuencia, duración, visibilidad de los signos)?

L.F.G.): Posiblemente por el efecto del clima en la disponibilidad de pasturas, se ha observado aumento en frecuencia de individuos con anestro y ovarios lisos. En nuestro sistema no es practica frecuente la detección de celos, por lo que no hemos detectado cambios en la presentación de celos.

APN: ¿Con la humedad excesiva han dificultado la detección del estro o el éxito de las inseminaciones? ¿Cómo manejan estos factores?

L.F.G.): La lluvia excesiva ha afectado el acceso hasta los animales para cumplir los protocolos en los tiempos requeridos. Además, la lluvia y el pantano hacen más difícil la manipulación de animales e implementos.

APN: ¿Considera que la inseminación artificial es más efectiva en ciertos pisos térmicos o regiones? ¿Cómo compara su experiencia con la de otras zonas?

L.F.G.): La oferta climática en las zonas templadas como la nuestra facilita enormemente todos los procedimientos de una ganadería gracias a la ausencia de extremos climáticos adversos.

APN: ¿Finalmente, qué aprendizajes relevantes han obtenido del proceso que podrían ser útiles para otros ganaderos interesados?

L.F.G.): Para aquellos ganaderos interesados en el progreso genético el mayor aprendizaje es que la inversión en estas biotecnologías se retribuye ampliamente en la generación crías de mejor calidad. De manera adicional, la IA facilita la programación eficiente de las labores en el predio y asegura que los registros genealógicos estén completos.

 La inseminación artificial es viable en función que la región cuenta con buenas vías de acceso y cercanía a centros poblados para obtener los materiales y la asesoría profesional. La principal condición necesaria es la disciplina y constancia para ajustarse estrictamente a los protocolos y procedimientos que faciliten el éxito reproductivo. Se deben implementar registros confiables para conocer el comportamiento reproductivo de los animales y que sirvan como respaldo en la toma de decisiones.