Tres rutas narco-marítimas fueron desarticuladas en el Caribe y el Pacífico tras una operación multinacional. El alijo, estimado en 143 millones de dólares, evidencia la magnitud del negocio que financia y dinamiza la guerra y el terrorismo en Colombia.
En el marco de una de las mayores operaciones antinarcóticos del año, la Armada de Colombia, en coordinación con la Fuerza Aérea, organismos de inteligencia naval y autoridades de Panamá, Países Bajos y Estados Unidos, logró la incautación de 4.297 kilos de clorhidrato de cocaína y la captura de diez personas vinculadas a redes internacionales del narcotráfico.
La operación, ejecutada de manera simultánea en aguas del Caribe y el Pacífico, permitió la interdicción de tres embarcaciones tipo “go-fast”, adaptadas para el transporte de grandes volúmenes de droga a alta velocidad y con rutas preestablecidas hacia Centroamérica y Europa.
Entre los detenidos se encuentran dos ciudadanos colombianos, dos ecuatorianos y seis personas en proceso de identificación, lo que revela el carácter transnacional de las organizaciones criminales involucradas.
El alijo incautado, cuyo destino final presumiblemente era Europa y Estados Unidos, corresponde a un golpe directo contra las finanzas ilícitas de estructuras que operan en la región. De acuerdo con reportes de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y la DEA, el precio del kilo de cocaína puede alcanzar hasta 35.000 dólares en puertos europeos o estadounidenses, razón por la cual estiman que valor aproximado del cargamento supera los 143 millones de dólares.
En ese sentido, explicó el ministro de defensa, Pedro Sánchez, este decomiso representa la neutralización de recursos millonarios destinados a fortalecer cadenas criminales, corromper instituciones y perpetuar la violencia.
A su vez, el jefe de la cartera de Defensa explicó que este resultado es producto de una inteligencia operacional sostenida y de la voluntad política de los países aliados para combatir el tráfico de drogas en la región.
“La cooperación internacional sigue siendo la herramienta más eficaz para enfrentar redes globales que no reconocen fronteras y cuyos tentáculos amenazan la estabilidad y la seguridad regional”, destacó Pedro Arnulfo Sánchez.
Finalmente, las autoridades reiteraron el compromiso de fortalecer los mecanismos de coordinación transnacional, incrementar la presencia en los principales corredores marítimos y judicializar a los responsables, en una ofensiva que busca desarticular las rutas y estructuras del narcotráfico desde la fuente hasta los mercados de destino.



